Querido
diario:
He pasado
días encerrada en casa. Días en que siento que el dolor me mata, inicie un
nuevo tratamiento pero ahora todo va inyectado, hasta para calmar el dolor, lo único
malo es que va cada 24 horas y han pasado casi 8 desde mi última dosis, estoy
sola. Podría ponérmela yo misma pero duele tanto que estoy segura me arranco la
jeringa y me siento a llorar en un rincón, así son las consecuencias de los
excesos que he vivido. Ahora sólo me
queda estar de pronto frente a un monitor y charlar con los amigos como si mi
vida fuera la octava maravilla, no me estoy quejando pero venga, podría
aprovechar mejor mi existencia.
Lo bueno de
esto es que he tenido tiempo para pensar, pensar en mí, en el mundo, en mi
familia, en la felicidad, en la muerte que se acerca ahora a tantos jóvenes,
dejando a muchos amigos sin su compañía, yo no creo que vaya a morir por ahora,
sé que tengo una misión en esta tierra y en este tiempo, según yo es empapar a
mis lectores con cientos de océanos literarios, pero quizá me confunda, tal vez
vine a hacer otras cosas como a enseñar, ser una maestra y mostrarles a ellos
lo que yo puedo hacer para que ellos puedan enseñar a más, pasar esa información
que traigo en mi sangre desde tantas generaciones atrás. Otro de los puntos
clave.
Estoy nerviosa
también, faltan unos días para entregar al fin esas novelas en las que tanto
trabaje, me han costado desveladas, enojos y salud, pero estoy felizmente
agotada, sí, eso existe y es sonreír cuando no te queda ni un gramo de fuerza
pero ves tu trabajo listo ahí, para ser criticado hasta la muerte y entonces
decidan si quieren darte un contrato o si tiran tus miles de horas de esfuerzo
a la basura jaja, ok, quizá me estoy viendo negativa de nuevo. Este año no lo
siento así, me he mentalizado perfectamente y sé que voy a ganar, voy a ganar
todo lo que se me antoje :D porque lo que uno cree que es, es lo que realmente
es. Así todos deberíamos pensar, así
todos deberíamos dar marcha a cumplir un sueño, no uno no, ¡todos! Yo no puedo
moverme de donde estoy, pero me transporto por medio de mis dedos. ¿Pero tú? ¿Qué
esperas? Sal a correr a la calle, brinca, mójate bajo la lluvia, sonríele a los
extraños, regálales un abrazo, nunca sabes cuándo tus acciones pueden alegrar o
hasta cambiar la vida de alguien más, contagia al mundo de optimismo y así
cuando tú lo necesites las buenas vibras regresaran a salvarte n_n

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